Analizando las novísimas propuestas publicadas en varios foros y que serán presentadas en FITUR’2010, destaca cómo algunas de estas propuestas están diseñadas, una vez más, sin conocer o tener presente la realidad social, económica y cultural de los destinos. Muchos de éstos últimos tienen recursos naturales, culturales y patrimoniales de primer orden que carecen de promoción adecuada.
Esta situación puede ocurrir por varias razones: 1) el desconocimiento que tienen los profesionales encargados del desarrollo de estas propuestas sobre los territorios; 2) la falta de políticas culturales, turísticas y ambientales; 3) o simplemente la desconexión de las propuestas con la sociedad que acogerá a los turistas; sociedad que, a su vez, es la responsable de poner en funcionamiento los servicios básicos que necesita el sector turístico.
El resultado de la unión entre el hecho cultural y turístico, teniendo como base la sostenibilidad y la sustentabilidad, es beneficiosa para el desarrollo social, económico y cultural de los territorios; pero además incide en el fomento de una nueva percepción de la sociedad que acoge, ampliando la concepción que ésta tiene sobre la cultura y el turismo.
La sociedad es sensible a los acontecimientos que la cultura y el turismo desarrollan en los territorios, haciendo que los ciudadanos tomen consciencia de la importancia de sus recursos, en especial los culturales y naturales.
Al momento de desarrollar programas, proyectos y/o actividades turísticas y culturales, uno de los retos fundamentales es conseguir que los ciudadanos del territorio descubran y sean conscientes de la importancia del desarrollo de estos programas y partícipes en el óptimo desarrollo de los mismos, a la vez que se busca proyectar una respuesta creativa y adecuada ante la creciente demanda de los usuarios-turistas, cada vez más motivados por descubrir territorios y culturas. En definitiva, se busca hacer del turismo y la cultura un producto genuino basado en la promoción de los recursos existentes en los diversos territorios y en acciones que apoyen la conservación y la correcta explotación de estos recursos.
Cualquier iniciativa que tenga como objetivo el desarrollo, la dinamización y la puesta en valor de los recursos culturales y naturales debe tener una programación bien estudiada, ya que la integración de los recursos culturales y naturales en la planificación territorial debe llevarse a cabo mediante la realización de proyectos que promuevan un desarrollo equilibrado y no agresivo de la oferta cultural y turística.
Como ha ocurrido en anteriores ocasiones en FITUR u otras eventos similares, nos encontramos muchas veces con propuestas ficticias que no ayudan al desarrollo de los territorios y que han requerido presupuestos importantes para su desarrollo, recayendo la responsabilidad de los resultados sobre esos “importantes” asesores, consultores y técnicos, muchos de los cuales aún no han internalizado que los territorios son diferentes y no existen fórmulas extrapolables por las razones que todos sabemos.
Autores: Geraldine Rodríguez España - Antonio Santos del Valle
05 noviembre 2009
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